Es inevitable. Por muchas vueltas que demos, más tarde o más temprano, llega esa etapa en la que nuestra capacidad afectiva madura lo suficiente como para ir un poco más allá de las estrechas limitaciones que nos impone nuestro propio ego. No es el primer cambio—ni será último—a lo largo de nuestro largo camino de crecimiento,…
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Felipe tenía más de cien días y ya era un anciano. Como todo glóbulo rojo había sido una célula intrépida y viajera. Había navegado sin descanso por grandes ríos y por estrechos torrentes de la sangre; había explorado los rincones más recónditos del Gran Cuerpo donde habitaba y conocido multitud de células diferentes en casi todos…
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